El 17 de diciembre se realizó la ceremonia de organización dela Iglesia Adventista de San Fernando (Buenos Aires). El acto comenzó con las palabras de Cristian Cayrus, pastor encargado de la congregación, quien relató la breve historia del grupo de creyentes en esa ciudad.
Arqueólogos israelíes descubrieron enla Ciudad Vieja de Jerusalén, un sello de arcilla del tamaño de una moneda con la inscripción “puro para Dios” escrito en arameo. El sello data del período entre el siglo I a.C. y el año 70 d.C. y, al parecer, era utilizado para marcar los objetos que se utilizaban en los rituales del Templo, pues los materiales tenían que cumplir normas estrictas de pureza. A pesar del interés que genera el hallazgo no puede profundizarse en las excavaciones ya que la zona –conocida como el Monte del Templo- es territorio sagrado para los musulmanes.
Cuando hablamos de legado nos estamos refiriendo a la transmisión de principios morales, valores, ideas y modelos de una generación a otra. Un legado es una herencia con el objetivo de seguirla, vivirla y compartirla con las futuras generaciones. El legado cristiano tiene que ver con ser semejantes a Jesús.
Un ambiente de poca tolerancia trae como resultado que las personas prefieran esconderse ante los errores, lo que provoca que estas situaciones crezcan y se compliquen. Cuando ya es imposible mantenerlo oculto, entonces no solamente se afecta la persona envuelta sino que muchos más alrededor se desaniman y terminan confundiéndose, puesto que ven a personas que en un momento defendieron posturas nobles cometer actos contrarios a los que predicaban. Esta es una realidad que se repite una y otra vez en la historia.